Con el Hospital San Roque como centro de referencia, Salud articula equipos, traslados y cuidados para reducir los tiempos de atención y acompañar la recuperación.

El Ministerio de Salud de Jujuy cuenta con una Red Provincial de ACV que conecta al SAME 107, la red pública de hospitales y los servicios de rehabilitación para que las personas con sospecha de ataque cerebrovascular accedan a una atención coordinada. El objetivo es actuar a tiempo, reducir las demoras en el diagnóstico y facilitar el tratamiento y la continuidad de los cuidados.
La Red funciona con un protocolo provincial que establece cómo detectar un posible ACV, iniciar la atención y organizar las derivaciones. El Hospital San Roque es el centro de referencia y recibe a pacientes derivados, con un equipo interdisciplinario para su abordaje integral.
Cómo se activa la atención
Ante una llamada por síntomas compatibles, el SAME 107 activa el circuito y avisa al hospital receptor antes de la llegada del paciente. Esta comunicación permite preparar a los equipos de guardia y diagnóstico por imágenes para realizar la evaluación y la tomografía que orientarán el tratamiento.
El sistema público provincial dispone de tenecteplasa, un medicamento utilizado para disolver el coágulo que obstruye la circulación en determinados casos de ACV isquémico. Su administración depende de la evaluación médica, el tiempo transcurrido desde el inicio de los síntomas y los criterios del protocolo.
Salud también avanza en la capacitación de hospitales, CAPS y puestos de salud para reconocer las señales y activar las derivaciones. A este trabajo se suman los Espacios Cerebro Protegidos, con personas capacitadas en instituciones para identificar un posible ACV y solicitar asistencia.
Los cuidados continúan después de la urgencia
La atención incluye controles y evaluación de posibles dificultades para movilizarse, comunicarse o deglutir alimentos y líquidos, una alteración denominada disfagia. Según la situación de cada persona, se inicia la rehabilitación y se organiza el seguimiento. En esta etapa interviene la Red Provincial de Rehabilitación, con el Centro Jure como referente público en rehabilitación neurológica, junto con los hospitales de origen.
Tres señales para reconocer un posible ACV
La sigla HABRASO ayuda a recordar señales que aparecen de manera repentina:
– HA — Habla: dificultad para hablar o comprender.
– BRA — Brazo: debilidad o pérdida de fuerza en uno de los brazos.
– SO — Sonrisa: desviación de la boca al intentar sonreír.
Ante cualquiera de estas señales, llamar de inmediato al SAME 107, aunque los síntomas desaparezcan.

