Con una red integrada por asistencia presencial, comunitaria y digital, el Gobierno de Jujuy viene consolidando desde 2015 una política pública de salud mental basada en la continuidad de cuidado, el acompañamiento y la atención centrada en la persona.

“La salud mental nos atraviesa a todos durante toda la vida”, expresó el Secretario de Salud Mental y Adicciones Agustín Yécora, al referirse al modelo que la provincia viene consolidando durante los últimos años.

La estrategia impulsada por el Gobierno de Jujuy busca que cada persona pueda acceder a atención, seguimiento y acompañamiento más allá de la instancia o complejidad de su situación, entendiendo que no perder la continuidad de cuidado es una de las herramientas más importantes para la recuperación y el bienestar.

Actualmente, la Red de Salud Mental de la provincia se organiza en cuatro niveles de asistencia articulados entre sí. El primer nivel está conformado por los Centros de Atención Primaria de la Salud, los consultorios externos y la atención ambulatoria. El segundo incorpora dispositivos específicos como las (USMAS?), centros de día, tratamientos ambulatorios intensivos y hospitales generales con internación en salud mental, que “hoy representan el 83% de las internaciones por esta causa en Jujuy”, sostuvo Yécora.

El tercer nivel incluye hospitales de alta complejidad como el Hospital Pablo Soria, el Hospital Materno Infantil y el Hospital San Roque, mientras que el cuarto contempla dispositivos residenciales destinados a personas con dificultades para sostener tratamientos o con enfermedades crónicas que requieren acompañamiento prolongado.

La red que impulsa el Ministerio de Salud de Jujuy también incluye dispositivos de emergencia y asistencia inmediata como el SAME 107 con atención psicológica las 24 horas, la línea gratuita “Salud Mental Escucha”, el Botón de Salud Mental Digital y guardias hospitalarias distribuidas en distintos puntos de la provincia. A esto se suman mesas intersectoriales, programas de inclusión laboral, educativa y habitacional y estrategias comunitarias orientadas a prevención y promoción de la salud mental en municipios y barrios.

Desde la cartera sanitaria remarcan además que no siempre es necesario contar con un diagnóstico definido para pedir ayuda. “De hecho, el 47% de la demanda ambulatoria vinculada a salud mental corresponde a personas que atraviesan angustia, ansiedad, problemas familiares, dificultades para dormir, duelos o situaciones cotidianas que generan malestar emocional. La salud mental también tiene que ver con cómo vivimos, cómo nos vinculamos y cómo atravesamos cada etapa de la vida”, remarcó Yécora, destacando que el modelo sanitario provincial apunta a construir una atención más humana, cercana y centrada en las personas.