El sistema público de salud garantiza traslados neonatales de alta complejidad en toda la provincia, con un dato clave: en los últimos cuatro años no se registraron fallecimientos durante los mismos.

En los últimos cuatro años, el SAME realizó más de 1.200 traslados neonatales de distinta complejidad, alcanzando un resultado sanitario fundamental: cero mortalidad durante cada trayecto. Este dato refleja la calidad de la atención, la organización del sistema y el impacto directo en la vida de las familias.
El servicio cuenta con una ambulancia equipada como terapia intensiva móvil, diseñada específicamente para la atención de recién nacidos en emergencia. Un equipo especializado, integrado por médicos y enfermeros, evalúa cada caso en tiempo real y define el traslado según el nivel de complejidad que requiere cada bebé.
A partir de esta evaluación, los recién nacidos son derivados, en la mayoría de los casos, al Hospital Materno Infantil, que dispone de terapia intensiva neonatal y tecnología de alta complejidad. Este trabajo articulado permite que cada paciente reciba la atención adecuada en el lugar indicado y en el momento oportuno.
El alcance es provincial: el servicio responde a situaciones en localidades como La Quiaca, Susques, Ledesma o San Pedro, donde no se cuenta con maternidades de tercer nivel. De este modo, el SAME funciona como un puente vital que garantiza equidad en el acceso a la salud, sin importar la distancia.
Detrás de cada traslado hay una familia atravesando un momento crítico. La intervención rápida, el cuidado durante el viaje y la llegada segura a un centro de mayor complejidad marcan una diferencia concreta. Este servicio no solo traslada pacientes: sostiene vidas desde el primer minuto y acompaña a quienes más lo necesitan.